lunes, 28 de abril de 2014

El almohadón de plumas

Por cuarta vez el equipo que trabajamos con los más grandes de la casa hogar “Las doce piedritas”, nos dimos cita este sábado 26 de abril en punto de las 12 hrs.

Llegamos cargadas porque llevábamos algunos materiales que nos servirían para la dramatización. Los chicos estaban viendo una película y tuvieron que interrumpirla para realizar la actividad que les llevábamos preparada.

Esta vez tuvimos grupo completo: 16 chicos.  Mientras Moni hacía el enlace con la sesión pasada y la introducción a la actividad preguntándoles si habían visto películas de terror y explicándoles que muchas de las películas están basadas en libros, Lili, Mariana y yo  colocamos cortinas negras en las ventanas y puertas para darle una ambientación lúgubre al lugar.

Les hablamos un poco del autor, su biografía y su obra, mostrándoles unas imágenes que Gaby  preparó para hacer más visual el momento. Y para ambientar e introducir  la lectura, les pusimos un fondo musical.   Lili hizo una lectura dramatizada del cuento El almohadón de plumas y nosotras la apoyamos con las voces de los personajes.  Los chicos se habían sentado en el suelo para escuchar la historia, la mayoría se mantuvieron atentos.


Al terminar la lectura retomamos con ellos la historia que narraba el cuento, sus personajes, el final, etc. Y en seguida, Lili les entregó a cada uno una hoja negra y un gis para que dibujaran cómo se imaginaban el “bicho” que estaba dentro del almohadón; de manera que se dieron a la tarea de plasmar sus ideas en el papel.  

Para concluir la sesión, hicimos una “galería” exponiendo sus dibujos para que los demás los pudieran ver. Fue divertido porque cada uno se lo imaginó de manera muy diferente.

Como esta fue la primera sesión en donde ya tuvimos el contacto directo con un libro y un autor, cuando hacíamos la planeación vimos que sería significativo si les pudiéramos dar un libro a cada uno, para que pudieran seguir leyendo más historias.  Y aprovechando que en uno de los Círculos, recientemente habían leído ese libro, les propusimos si les gustaría donarles su libro a los chicos y aceptaron. 

De manera que terminamos la sesión con la promesa de que  la próxima vez les llevaremos el regalo que les manda ese Círculo, les pedimos que se anotaran los que estaban interesados en recibirlo y fue casi la mayoría la que lo hizo.

Terminamos puntuales con la sesión y satisfechas porque vimos buena respuesta de los chicos, esperando de verdad haberles dejado la semillita del interés por la lectura.

Equipo:
Mónica Márquez
Ana Bertha Meza (Autora)
Norma Márquez
Mariana Macías
Gabriela González (Coordinadora)

martes, 22 de abril de 2014

Campaña Donación de Libros

¡Inicia la campaña de donación de libros! haz clic aquí para ampliar la imagen.
Ayúdanos a difundirla entre tus contactos, puedes guardar el cartel en tu computadora para circularla entre tus contactos de e-mail o redes sociales. También puedes incluir este enlace: http://goo.gl/MK996d


Cómics

En nuestra visita del mes de marzo, tuvimos un mejor panorama que en la primera. Esta vez sí logramos trabajar con los chicos más grandes;  aunque no estuvo completo el grupo porque algunos se habían ido a jugar, ya que tenían partido de fútbol.

Como en la sesión anterior les habíamos llevado unos cómics, decidimos retomar la actividad. Así que en esta ocasión nuestro  objetivo  fue motivarlos a hacer su propio cómic y para ello nos preparamos con  cartulinas  y marcadores.

Llegamos puntuales a la casa, a las 12 hrs, Lili, Moni, Gaby y yo e inmediatamente uno de los formadores llamó a los chicos más grandes a reunirse en el salón.  Acomodamos las sillas en círculo y los invitamos a integrarse a la actividad. Algunos de ellos  no habían trabajado con nosotros en las sesiones anteriores, por lo que comenzamos con una pequeña dinámica de presentación para conocernos y también para romper el hielo. Mientras se presentaban, algunos hacían alusión a los apodos de sus compañeros, pero a pesar de todo pudimos hacer la actividad.

Una vez que nos presentamos todos, Moni coordinó la actividad haciendo la conexión con los cómics, les preguntó quiénes habían leído los que les dejamos el mes pasado, si les habían gustado, si habían leído otro tipo de comics. Fue interesante que algunos de ellos conocían los “manga”, incluso cuando Moni preguntó si podían explicar en qué consistían o qué eran hubo quienes supieron definirlos muy bien.

Enseguida, para ejemplificar la actividad  que iban a hacer los chicos,   Lili nos ayudó dibujando un “cómic” de nosotras mismas. Hizo 4 viñetas en una cartulina y mientras les iba platicando iba dibujando las situaciones en la viñeta: cuando llegamos a la casa, cuando saludamos a los chicos, cuando comenzamos a platicar con ellos y cuando estábamos trabajando en el cómic. Los chicos siguieron con atención y participativos lo que Lili hacía.  Al final, Lili les mostró el trabajo terminado: nuestro propio cómic.

Después Moni  invitó a los chicos a hacer un cómic donde ellos podían ser el personaje. Les preguntó si querían trabajar en parejas o solos y todos prefirieron trabajar solos. Así que nos dimos a la tarea de repartirles cartulinas y marcadores. Se distribuyeron en todo el salón y comenzaron a hacer cada uno su propio cómic. Algunos estuvieron muy concentrados, incluso buscaban conseguir más colores para hacer detalles en su cómic. Otros hicieron todo de un mismo color.  Algunos tomaron la actividad con menos seriedad. 

Mientras ellos trabajaban en su cómic, los niños más pequeñitos estuvieron visitando el salón porque querían también dibujar y participar pero les tuvimos que explicar que ellos ya habían trabajado en la semana con otra actividad y que ahora sólo era para los más grandes. Sin embargo insistieron tanto que terminamos dándoles papel para que dibujaran lo que quisieran. Nosotras entre tanto  estuvimos supervisando el trabajo que cada uno estaba haciendo y los animábamos o les ayudábamos con alguna idea para que continuaran.

Conforme iban terminando, Moni les pidió que  fueran dejando las cartulinas en exposición en las sillas ya que al final iban a presentar su cómic.  Algunos de ellos dijeron que no querían hablar frente a los demás, así que sólo expusieron los que sí se animaron a presentarlo. Los que terminaron pronto, algunos se esperaron y otros salían y entraban al salón. Finalmente cuando todos terminaron fueron presentando sus trabajos al grupo. Hubo un poquito de desorden porque no logramos que estuvieran sentados y callados como nosotras hubiéramos querido, pero finalmente se pudo darles el espacio a los que sí se animaron a presentarnos su cómic. Nos llamó la atención que uno de los chicos lo hizo bilingüe, porque sabía inglés.  Hubo uno de ellos que no lo terminó, así que se quedó con la tarea de terminarlo.   

Al final vimos que todos se involucraron en la actividad y les resultó novedosa cuando vieron que sí habían podido hacer su propio cómic.

Les dimos las gracias por su participación y los invitamos para la actividad de la siguiente sesión.

Equipo:
Mónica Márquez
Ana Bertha Meza (Autora)
Norma Márquez
Gabriela González (Coordinadora)

lunes, 31 de marzo de 2014

Trucas y la lectura de imágenes

El jueves 27 de abril el equipo que conforma la tribu “Pata de perro” organizó la sesión para que en esta se trabajara la interpretación de imágenes y para que los niños asistentes cayeran en cuenta que el leer no se limita a un simple acto de desciframiento de letras.

Llegamos según lo acordado: 15 minutos antes de la sesión. Nos reunimos fuera de la casa hogar para afinar y repasar detalles. Al ingresar nos recibieron un par de mujeres –¿Vienen de Letra Uno? Nos dijo a manera de saludo. Adentro el pastor al teléfono nos apuntó el rumbo de nuestro ya conocida sala de trabajo.

Algunos de los chicos que se encontraban en la planta baja nos siguieron. Al principio se sentaron como quince niños, unos  iban y venían y otros permanecieron  con  nosotros a lo largo de toda la actividad. Esta ocasión dada la cantidad de niños se hizo más notable su diferencia de edades, pues había desde 3 ó 4 años (uno de ellos, muy inquieto, se orinó en los pantalones antes de comenzar con la actividad del libro) hasta 16, aproximadamente.


Comenzamos con el repaso de las reglas de convivencia de nuestra dinámica y los nombres de cada uno de los asistentes, en esta parte, hay que decirlo, estuvieron muy dispersos puesto que no había mucho interés por lo que decía el otro. Continuamos con la presentación de nuestra bandera de tribu, y cada uno de ellos pasó a pintar su mano como una huella de pertenencia al grupo.


Para el control de la disciplina, y sobre todo, para el mejor desarrollo de la actividad se les hizo hincapié en que su asistencia a nuestra actividad es de forma voluntaria y sí ellos no deseaban estar ahí era mejor que salieran de la sala y dejaran a los interesados, así que tras esta aseveración como tres niños se fueron escurriendo discretamente por la salida. También nos apoyó un niño “grande”, como de unos 16 años (no recuerdo su nombre), que supusimos al orden del pastor, se mantuvo en la ventana al pendiente de actividad y compañeros.

Al momento de la presentación del libro los niños se tranquilizaron y se pudieron enganchar al contenido gracias a los cuestionamientos guía de la actividad. Y aunque no llegaron a ser ordenados a la hora de participar la mayoría de ellos, chicos y grandes, se inmiscuyeron con la sucesión de imágenes de Trucas.  De esta forma, pudimos construir entre todos -rescatando las frases más precisas o ingeniosas- una narración escrita del libro.


Como cierre de actividad, leímos el cuento, y además otro niño improvisó oralmente su versión. También les pedimos sus impresiones de la dinámica y les preguntamos su preferencia por algún tipo de temática en especial para tomarla en cuenta en las sesiones siguientes. Finalmente,  a manera de despedida, unimos nuestros pies y formamos un círculo como símbolo de equipo (Patita de perro).

Nos despedimos de los chicos y del pastor (Ceci le agradeció  que nos enviará un chico a monitorear la disciplina). Rumbo al estacionamiento los miembros del equipo intercambiamos impresiones; en general, coincidimos con las dificultades para mantener el orden y las carencias o condiciones que entorpecen el desarrollo de nuestras actividades, pues especialmente, esta ocasión, los niños estaban muy sucios e incluso en la sala se concentraban ciertos olores desagradables.

No obstante, podemos afirmar alegremente que justo en la parte que más nos interesa, como lo es el acercamiento al libro y a la lectura, nos fue bastante bien,  debido a que nuestros asistentes colaboraron activamente en la lectura. Quizá -y esto es ya reflexión individual- sería bueno remarcar la diferencia entre las “clases” que ellos tienen de manera obligatoria y nuestra propuesta del goce y disfrute de la lectura.


EQUIPO:
Ceci Márquez
Oscar Rivas
Mirnha Ramírez
Vanessa Cabuto (Autora)
Karla Delgado (Coordinadora)

jueves, 13 de marzo de 2014

¿Quién paso por aquí?

Era 27 de febrero del año 2014, el reloj marcaba las 15:45, se sentía ya el calorcito de la primavera aunque esta aún no llegaba.

Uno a uno fueron llegando era un gran equipo formado por 5 espectaculares chicas (Karlita, Mirnha, Cecy, Vanessa y Lyli) y un apuesto galán (Oscar), quienes habían congeniado de una manera formidable y juntos podían planear lo más inesperado. Esta vez lo habían hecho 3 días antes. Entusiasmados y cargando todo lo necesario tocaron al fin, un chico les abrió la puerta, lo saludaron amablemente y allá a lo lejos se miraban algunos niños cerca de la escalera. Un formador (encargado de los más grandes de la casa les indicó que pasarán al salón de arriba dónde solían realizar sus actividades cada mes) y así fue. Subieron la escaleras, entraron al salón, acomodaron las sillas y así poco a poco fueron llegando los chicos, que en total sumaron 7.


Uno a uno como pez en el agua dirigió su parte de lo planeado, la bienvenida, la lectura, la actividad, etc. etc.) Al principio todos parecían atentos, cosa que no duró mucho pues pronto se empezaron a distraer y hasta reñir por simplezas entre ellos (nada grave). Al mismo tiempo que demostraban interés en la lectura fácilmente se distraían.

Hablaron del escudo que los representaría como “Tribu” que ellos mismos habían elegido, pero ya habían olvidado “Pata de perro” el niño encargado de hacer un diseño del mismo ni asisitió, total que hablar del tema ni les apasionó…

Después con su fuerte voz El chico del equipo Oscar dio lectura al libro elegido, el protagonista “¿Quién pasó por aquí?” trataba de adivinar por descripciones de qué animal se trataba, qué comía, cómo era, qué forma tenían sus huellas. Se emocionaron!!!

Luego les repartieron juegos de cartas con las imágenes de dichas huellas que uno a uno debían poner delante de la imagen del animal descubierto, cosa que no fue tan fácil pues, no escuchaban las órdenes y no respetaban a los demás compañeros, corrían, gritaban y hasta volaban las cartas.


Pero aún así siguieron, se habló de su hábitat, del sonido que hacían, qué comían, etc. Luego compartieron con cuál de ellos se identificaban y porqué, algunos se reían y poco se escuchaban, parecía que no habían entendido las reglas del juego que eran; saber escuchar, levantar la mano para intervenir.

Pero siguieron se les habló de la importancia de proteger a los animales y aún más pues algunos están en extinción, otros por tenerlos en cautiverio, otros por ser maltratados al utilizarlos en los circos, otros agredidos en las corridas de toros o peleas de gallos.


Ya para terminar se les comprometió para formar parte de la “Sociedad protectora de animales” en ese momento ya estaban muy dispersos, rápido se hizo el cierre, había transcurrido una hora y era tiempo de marchar.

Se despidieron y se les invitó a no faltar la próxima.
Agotados y cansados recogieron sus cosas y se dirigieron a la salida. Afuera estaba el pastor que sin más sólo les dijo: Adios.


EQUIPO: 
Ceci Márquez
Lili Márquez (Autora)
Oscar Rivas
Mirnha Ramírez
Vanessa Cabuto
Karla Delgado (Coordinadora)

lunes, 3 de marzo de 2014

Proyecto Aleegre: Doce Piedritas



Introducción
Este año, uno de los principales propósitos de Letra Uno es llevar hacia más lugares y personas el placer de leer y compartir un libro. Por eso nace Aleegre, el espacio que agrupa las iniciativas de extensión social de nuestra labor promotora de lectura.

Esta vez queremos llegar a un público especial: los niños de la Casa Hogar Doce Piedritas, a quienes visitamos por primera vez en el mes de diciembre. Desde noviembre, un gran equipo ha estado trabajando en el diseño de un programa que nos permita visitarlos tres veces por mes, pasar tiempo con ellos para jugar, conocerlos, acompañarlos y desde luego despertar la curiosidad por los libros y la lectura.

Junto a ellos Letra Uno quiere expresar en un proyecto concreto su servicio a sectores de la sociedad con pocas oportunidades de acercamiento afectivo a la lectura. Además, con esta iniciativa, buscamos que el equipo Letra Uno estreche sus lazos como comunidad de servicio a los demás y enriquezca su experiencia de impulso a la lectura.

Propósitos
  • A corto plazo: Nuestro propósito es el impulso de la experiencia lectora entre los chicos de la casa Doce Piedritas, desde la afectividad; de tal manera que la imagen que tienen sobre la lectura y la palabra se vaya transformando de lejana a cercana, de difícil a fácil, de fría a cálida.
  • A largo plazo: También nuestro propósito es proporcionar herramientas estratégicas para que posteriormente ellos mismos se acerquen a la lectura de manera independiente, para lo que facilitaremos la creación de una sala de lectura en casa.
Destinatarios
  • Directos: niños y adolescentes que viven en la Casa Hogar Doce Piedritas.
  • Indirectos: encargados de la Casa Hogar Doce Piedritas, equipo Letra Uno.
Participantes
  • Diseño de la propuesta: equipo de 15 participantes de Letra Uno.
  • Coordinadoras: Ana Bertha Meza y Mónica Márquez
  • Equipo base: 3 equipos de 4 a 6 integrantes cada uno, con una coordinadora al frente.
  • Equipo de respaldo: En vinculación con los diferentes Círculos de Lectura que conforman su directorio, Letra Uno ha abierto la participación a los integrantes que quieran participar como acompañantes, apoyando al equipo base.

Bases metodológicas
La narrativa infantil es una maravillosa llave para acercarnos a chicos que han sufrido situaciones difíciles. Nuestra propuesta de apoyo a la casa hogar es no académica sino lúdica y afectiva. Creemos que la literatura “es una herramienta eficaz para entrar en el mundo interior de los niños, pues les permite vivir situaciones compartidas desde una distancia seguridad. Además, leer historias atractivas facilita la integración de los menores en la intervención y les brinda una oportunidad de construir y reelaborar su propia narrativa vital con la suficiente distancia emocional. Del mismo modo, la lectura facilita el aprendizaje de nuevas formas de afrontamiento de situaciones conflictivas presentadas de diferentes maneras, algunas de ellas similares a las que se hayan podido vivir.” (Yubero)

El punto nodal de nuestra intervención es la cercanía y la calidad de la relación afectiva con los chicos. Por tanto, la clave de nuestro trabajo estará en lo actitudinal, más que en lo conceptual o lo procedimental. Un mediador cálido, auténtico, disponible, respetuoso, paciente, abierto y alegre, relacionándose con ellos desde la aceptación, colaboración y complicidad. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Los padrinos mágicos

Sábado 1 de febrero

El sábado 1° de febrero Rocío, Mónica y yo (Gaby) hicimos nuestra primera visita como equipo a la casa hogar Las Doce Piedritas. Según el plan que habíamos diseñado nos tocaría trabajar con los niños más grandes, de 14 a 16 años. Sin embargo, cuando llegamos iba saliendo un grupo de niños de diferentes edades a una clase de break dance; además, otros de los más grandes debían meterse a bañar casi en el momento que llegamos, de modo que no trabajamos sólo con los grandes ya que los sábados suelen estar ahí todos los niños y al parecer no tenían otra actividad, entonces decidimos invitar a quienes quisieran participar. Nos acompañaron dos muy pequeños, Alonso y Ramsés, como de 4 y 6 años; también Miguel, César, Fili y Daniel, como de entre 10 y 14 años; y unos más grandes, como Ángel y César, de 15 a 18 años.


Antes de iniciar con la actividad tuve la oportunidad de platicar con algunos de ellos un momento, su actitud era inquieta, agresiva, provocadora entre ellos mismos, particularmente sobresalía por su comportamiento muy violento un niño llamado Miguel, como de 10 años. En total eran alrededor de 11 niños cuando iniciamos.

Subimos al salón en donde hemos visto que también trabajaron los otros equipos, acomodamos sillas en círculo y tomamos nuestro lugar. Moni les llevó fresas que se comieron en cuestión de segundos y con mucho entusiasmo. Entonces decidimos hacer nuestra primera actividad que era para presentarnos y conocer nuestros gustos. Yo dirigí la actividad, tenía una bola de hilaza que debía lanzar a otra persona después de decir mi nombre, lo que me gusta y lo que no me gusta, pero quedándome con el inicio de la hilaza, para comenzar a tejer una telaraña cuando la persona que yo había elegido repitiera la misma dinámica, y así hasta que todos hubiéramos hablado. Desde el inicio, esta actividad se torno por poco casi imposible de llevar, fue muy difícil que siquiera atendieran las indicaciones. Luego, cuando comenzamos, apenas un niño decía su nombre o lo que le gustaba y lo que no, los demás interrumpían y encimaban la voz diciendo apodos, distorsionando la información, hablando por ellos. Tanto Rocío, como Moni y yo tratábamos de mantenerlos tranquilos, les pedíamos silencio, respeto, orden, pero fue realmente difícil. Los niños se agredían constantemente, física y verbalmente, sin importar la edad. En todo el tiempo que estuvimos con ellos sólo como 10 minutos uno de los formadores apareció para poner un poco de orden, pero luego se fue y todo continuó igual.

Al terminar esta actividad, hicimos las sillas a un lado y les repartimos periódicos y tijeras; yo le pedí a dos de ellos que escribieran en dos cartulinas que llevamos, “Lo que me gusta” y “Lo que no me gusta”. Debían buscar en los periódicos imágenes o palabras, recortarlas y pegarlas en la cartulina correspondiente. Nosotras planeamos esta actividad con la intención de conocerlos y saber sus intereses para después saber qué otras actividades hacer, sobre todo qué libros podríamos acercarles. Esta dinámica se llevó mucho mejor que la primera, pero desgraciadamente varios niños se dispersaron, no quisieron hacerlo y para ese momento ya sólo había como 6 de ellos con nosotros. Sin embargo se vieron relajados, contentos y entretenidos hojeando los periódicos. Nos llamó la atención mucho, por ejemplo, el caso de Miguel, el niño que desde el inicio estuvo muy violento y que fue el que más interrumpió la primera actividad, pues cuando le dimos los periódicos se tranquilizó por completo, trabajó muy bien, se mostró interesado y atento.


La idea era hacer al final una reflexión de cómo tenemos gustos diferentes y sin embargo podemos convivir, o cómo lo que a nosotros puede agradarnos para otros puede resultar desagradable. En fin, una retroalimentación acerca de la diversidad y el respeto. Pero la verdad es que también en este momento fue difícil mantenerlos atentos; en el suelo quedaron todos los periódicos y algunos niños se tiraron muy felices a jugar con los papeles, sin hacer mucho caso del cierre de la dinámica.

Aunque la sesión suene un poco fracturada la verdad es que lo disfrutamos mucho, salimos de ahí con ideas nuevas, enseñanzas, aspectos que debemos tomar en cuenta para nuestras próximas visitas. Pese a todo es muy enriquecedor estar con ellos, aunque se agredan o se apoyen, es interesante conocer su lenguaje y saber que todo el tiempo están tratando algo decirnos algo.



Ahora lo que más deseamos es volver para consolidar bien a nuestro equipo con los más grandes, o quizá en un futuro podríamos pensar en dinámicas que los incluyeran a todos. Por lo pronto, los niños del sábado eligieron un nombre, “Los padrinos mágicos”.

Equipo:
Mónica Márquez
Rocío Rojas
Gabriela González (Autora y Coordinadora)