viernes, 2 de mayo de 2014
lunes, 28 de abril de 2014
El almohadón de plumas
Por cuarta vez
el equipo que trabajamos con los más grandes de la casa hogar “Las doce
piedritas”, nos dimos cita este sábado 26 de abril en punto de las 12 hrs.
Llegamos cargadas porque llevábamos algunos materiales que nos
servirían para la dramatización. Los chicos estaban viendo una película y
tuvieron que interrumpirla para realizar la actividad que les llevábamos
preparada.
Esta vez tuvimos grupo completo: 16 chicos. Mientras Moni hacía el enlace con la sesión
pasada y la introducción a la actividad preguntándoles si habían visto
películas de terror y explicándoles que muchas de las películas están basadas
en libros, Lili, Mariana y yo colocamos
cortinas negras en las ventanas y puertas para darle una ambientación lúgubre
al lugar.
Les hablamos un poco del autor, su biografía y su obra, mostrándoles
unas imágenes que Gaby preparó para
hacer más visual el momento. Y para ambientar e introducir la lectura, les pusimos un fondo
musical. Lili hizo una lectura
dramatizada del cuento El almohadón de
plumas y nosotras la apoyamos con las voces de los personajes. Los chicos se habían sentado en el suelo para
escuchar la historia, la mayoría se mantuvieron atentos.
Al terminar la lectura retomamos con ellos la historia que narraba
el cuento, sus personajes, el final, etc. Y en seguida, Lili les entregó a cada
uno una hoja negra y un gis para que dibujaran cómo se imaginaban el “bicho”
que estaba dentro del almohadón; de manera que se dieron a la tarea de plasmar
sus ideas en el papel.
Para concluir la sesión,
hicimos una “galería” exponiendo sus dibujos para que los demás los pudieran
ver. Fue divertido porque cada uno se lo imaginó de manera muy diferente.
Como esta fue la primera
sesión en donde ya tuvimos el contacto directo con un libro y un autor, cuando
hacíamos la planeación vimos que sería significativo si les pudiéramos dar un
libro a cada uno, para que pudieran seguir leyendo más historias. Y aprovechando que en uno de los Círculos,
recientemente habían leído ese libro, les propusimos si les gustaría donarles
su libro a los chicos y aceptaron.
De manera que terminamos la sesión con la promesa de que la próxima vez les llevaremos el regalo que
les manda ese Círculo, les pedimos que se anotaran los que estaban interesados
en recibirlo y fue casi la mayoría la que lo hizo.
Terminamos puntuales con la sesión y satisfechas porque vimos buena
respuesta de los chicos, esperando de verdad haberles dejado la semillita del
interés por la lectura.
Equipo:
Mónica Márquez
Ana Bertha Meza (Autora)
Norma Márquez
Mariana Macías
Gabriela González (Coordinadora)
martes, 22 de abril de 2014
Campaña Donación de Libros
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Cómics
En nuestra
visita del mes de marzo, tuvimos un mejor panorama que en la primera. Esta vez
sí logramos trabajar con los chicos más grandes; aunque no estuvo completo el grupo porque
algunos se habían ido a jugar, ya que tenían partido de fútbol.
Como en la sesión anterior les habíamos llevado unos cómics,
decidimos retomar la actividad. Así que en esta ocasión nuestro objetivo fue motivarlos a hacer su propio cómic y para
ello nos preparamos con cartulinas y marcadores.
Llegamos puntuales a la casa, a las 12 hrs, Lili, Moni, Gaby y yo e
inmediatamente uno de los formadores llamó a los chicos más grandes a reunirse
en el salón. Acomodamos las sillas en
círculo y los invitamos a integrarse a la actividad. Algunos de ellos no habían trabajado con nosotros en las
sesiones anteriores, por lo que comenzamos con una pequeña dinámica de
presentación para conocernos y también para romper el hielo. Mientras se
presentaban, algunos hacían alusión a los apodos de sus compañeros, pero a
pesar de todo pudimos hacer la actividad.
Una vez que nos presentamos todos, Moni coordinó la actividad
haciendo la conexión con los cómics, les preguntó quiénes habían leído los que
les dejamos el mes pasado, si les habían gustado, si habían leído otro tipo de
comics. Fue interesante que algunos de ellos conocían los “manga”, incluso
cuando Moni preguntó si podían explicar en qué consistían o qué eran hubo
quienes supieron definirlos muy bien.
Enseguida, para ejemplificar la actividad que iban a hacer los chicos, Lili nos ayudó dibujando un “cómic” de
nosotras mismas. Hizo 4 viñetas en una cartulina y mientras les iba platicando
iba dibujando las situaciones en la viñeta: cuando llegamos a la casa, cuando
saludamos a los chicos, cuando comenzamos a platicar con ellos y cuando estábamos
trabajando en el cómic. Los chicos siguieron con atención y participativos lo
que Lili hacía. Al final, Lili les
mostró el trabajo terminado: nuestro propio cómic.
Después Moni invitó a los
chicos a hacer un cómic donde ellos podían ser el personaje. Les preguntó si
querían trabajar en parejas o solos y todos prefirieron trabajar solos. Así que
nos dimos a la tarea de repartirles cartulinas y marcadores. Se distribuyeron
en todo el salón y comenzaron a hacer cada uno su propio cómic. Algunos estuvieron
muy concentrados, incluso buscaban conseguir más colores para hacer detalles en
su cómic. Otros hicieron todo de un mismo color. Algunos tomaron la actividad con menos
seriedad.
Mientras ellos trabajaban en su cómic, los niños más pequeñitos
estuvieron visitando el salón porque querían también dibujar y participar pero
les tuvimos que explicar que ellos ya habían trabajado en la semana con otra
actividad y que ahora sólo era para los más grandes. Sin embargo insistieron
tanto que terminamos dándoles papel para que dibujaran lo que quisieran.
Nosotras entre tanto estuvimos
supervisando el trabajo que cada uno estaba haciendo y los animábamos o les
ayudábamos con alguna idea para que continuaran.
Conforme iban terminando, Moni les pidió que fueran dejando las cartulinas en exposición
en las sillas ya que al final iban a presentar su cómic. Algunos de ellos dijeron que no querían
hablar frente a los demás, así que sólo expusieron los que sí se animaron a
presentarlo. Los que terminaron pronto, algunos se esperaron y otros salían y
entraban al salón. Finalmente cuando todos terminaron fueron presentando sus
trabajos al grupo. Hubo un poquito de desorden porque no logramos que
estuvieran sentados y callados como nosotras hubiéramos querido, pero finalmente
se pudo darles el espacio a los que sí se animaron a presentarnos su cómic. Nos
llamó la atención que uno de los chicos lo hizo bilingüe, porque sabía
inglés. Hubo uno de ellos que no lo
terminó, así que se quedó con la tarea de terminarlo.
Al final vimos que todos se involucraron en la actividad y les
resultó novedosa cuando vieron que sí habían podido hacer su propio cómic.
Les dimos las gracias por su participación y los invitamos para la
actividad de la siguiente sesión.
Equipo:
Mónica Márquez
Ana Bertha Meza (Autora)
Norma Márquez
Gabriela González (Coordinadora)
lunes, 31 de marzo de 2014
Trucas y la lectura de imágenes
El jueves 27 de abril el equipo que conforma la tribu
“Pata de perro” organizó la sesión para que en esta se trabajara la
interpretación de imágenes y para que los niños asistentes cayeran en cuenta
que el leer no se limita a un simple acto de desciframiento de letras.
Llegamos según lo acordado: 15 minutos antes de la
sesión. Nos reunimos fuera de la casa hogar para afinar y repasar detalles. Al
ingresar nos recibieron un par de mujeres –¿Vienen de Letra Uno? Nos dijo a
manera de saludo. Adentro el pastor al teléfono nos apuntó el rumbo de nuestro
ya conocida sala de trabajo.
Algunos de los chicos que se encontraban en la
planta baja nos siguieron. Al principio se sentaron como quince niños,
unos iban y venían y otros
permanecieron con nosotros a lo largo de toda la actividad. Esta
ocasión dada la cantidad de niños se hizo más notable su diferencia de edades,
pues había desde 3 ó 4 años (uno de ellos, muy inquieto, se orinó en los
pantalones antes de comenzar con la actividad del libro) hasta 16,
aproximadamente.
Comenzamos con el repaso de las reglas de
convivencia de nuestra dinámica y los nombres de cada uno de los asistentes, en
esta parte, hay que decirlo, estuvieron muy dispersos puesto que no había mucho
interés por lo que decía el otro. Continuamos con la presentación de nuestra
bandera de tribu, y cada uno de ellos pasó a pintar su mano como una huella de
pertenencia al grupo.
Para el control de la disciplina, y sobre todo,
para el mejor desarrollo de la actividad se les hizo hincapié en que su asistencia
a nuestra actividad es de forma voluntaria y sí ellos no deseaban estar ahí era
mejor que salieran de la sala y dejaran a los interesados, así que tras esta
aseveración como tres niños se fueron escurriendo discretamente por la salida.
También nos apoyó un niño “grande”, como de unos 16 años (no recuerdo su
nombre), que supusimos al orden del pastor, se mantuvo en la ventana al
pendiente de actividad y compañeros.
Al momento de la presentación del libro los niños
se tranquilizaron y se pudieron enganchar al contenido gracias a los
cuestionamientos guía de la actividad. Y aunque no llegaron a ser ordenados a
la hora de participar la mayoría de ellos, chicos y grandes, se inmiscuyeron
con la sucesión de imágenes de Trucas. De esta forma, pudimos construir entre
todos -rescatando las frases más precisas o ingeniosas- una narración escrita
del libro.
Como cierre de actividad, leímos el cuento, y
además otro niño improvisó oralmente su versión. También les pedimos sus
impresiones de la dinámica y les preguntamos su preferencia por algún tipo de
temática en especial para tomarla en cuenta en las sesiones siguientes.
Finalmente, a manera de despedida, unimos
nuestros pies y formamos un círculo como símbolo de equipo (Patita de perro).
Nos despedimos de los chicos y del pastor (Ceci le
agradeció que nos enviará un chico a
monitorear la disciplina). Rumbo al estacionamiento los miembros del equipo
intercambiamos impresiones; en general, coincidimos con las dificultades para
mantener el orden y las carencias o condiciones que entorpecen el desarrollo de
nuestras actividades, pues especialmente, esta ocasión, los niños estaban muy
sucios e incluso en la sala se concentraban ciertos olores desagradables.
No obstante, podemos afirmar alegremente que justo
en la parte que más nos interesa, como lo es el acercamiento al libro y a la
lectura, nos fue bastante bien, debido a
que nuestros asistentes colaboraron activamente en la lectura. Quizá -y esto es
ya reflexión individual- sería bueno remarcar la diferencia entre las “clases”
que ellos tienen de manera obligatoria y nuestra propuesta del goce y disfrute
de la lectura.
EQUIPO:
Ceci Márquez
Oscar Rivas
Mirnha Ramírez
Vanessa Cabuto (Autora)
Karla Delgado (Coordinadora)
Karla Delgado (Coordinadora)
jueves, 13 de marzo de 2014
¿Quién paso por aquí?
Era 27 de febrero del año 2014, el reloj
marcaba las 15:45, se sentía ya el calorcito de la primavera aunque esta aún no
llegaba.
Uno a uno fueron llegando era un gran
equipo formado por 5 espectaculares chicas (Karlita, Mirnha, Cecy, Vanessa y
Lyli) y un apuesto galán (Oscar), quienes habían congeniado de una manera
formidable y juntos podían planear lo más inesperado. Esta vez lo habían hecho
3 días antes. Entusiasmados y cargando todo lo necesario tocaron al fin, un
chico les abrió la puerta, lo saludaron amablemente y allá a lo lejos se
miraban algunos niños cerca de la escalera. Un formador (encargado de los más
grandes de la casa les indicó que pasarán al salón de arriba dónde solían
realizar sus actividades cada mes) y así fue. Subieron la escaleras, entraron
al salón, acomodaron las sillas y así poco a poco fueron llegando los chicos,
que en total sumaron 7.
Uno a uno como pez en el agua dirigió su
parte de lo planeado, la bienvenida, la lectura, la actividad, etc. etc.) Al
principio todos parecían atentos, cosa que no duró mucho pues pronto se
empezaron a distraer y hasta reñir por simplezas entre ellos (nada grave). Al
mismo tiempo que demostraban interés en la lectura fácilmente se distraían.
Hablaron del escudo que los representaría
como “Tribu” que ellos mismos habían elegido, pero ya habían olvidado “Pata de
perro” el niño encargado de hacer un diseño del mismo ni asisitió, total que
hablar del tema ni les apasionó…
Después con su fuerte voz El chico del
equipo Oscar dio lectura al libro elegido, el protagonista “¿Quién pasó por
aquí?” trataba de adivinar por descripciones de qué animal se trataba, qué
comía, cómo era, qué forma tenían sus huellas. Se emocionaron!!!
Luego les repartieron juegos de cartas con
las imágenes de dichas huellas que uno a uno debían poner delante de la imagen
del animal descubierto, cosa que no fue tan fácil pues, no escuchaban las
órdenes y no respetaban a los demás compañeros, corrían, gritaban y hasta
volaban las cartas.
Pero aún así siguieron, se habló de su
hábitat, del sonido que hacían, qué comían, etc. Luego compartieron con cuál de
ellos se identificaban y porqué, algunos se reían y poco se escuchaban, parecía
que no habían entendido las reglas del juego que eran; saber escuchar, levantar
la mano para intervenir.
Pero siguieron se les habló de la
importancia de proteger a los animales y aún más pues algunos están en
extinción, otros por tenerlos en cautiverio, otros por ser maltratados al
utilizarlos en los circos, otros agredidos en las corridas de toros o peleas de
gallos.
Ya para terminar se les comprometió para
formar parte de la “Sociedad protectora de animales” en ese momento ya estaban
muy dispersos, rápido se hizo el cierre, había transcurrido una hora y era
tiempo de marchar.
Se despidieron y se les invitó a no faltar
la próxima.
Agotados y cansados recogieron sus cosas y
se dirigieron a la salida. Afuera estaba el pastor que sin más sólo les dijo: Adios.
EQUIPO:
Ceci Márquez
Lili Márquez (Autora)
Oscar Rivas
Mirnha Ramírez
Vanessa Cabuto
Karla Delgado (Coordinadora)
Karla Delgado (Coordinadora)
lunes, 3 de marzo de 2014
Proyecto Aleegre: Doce Piedritas
Este año, uno de los principales propósitos de Letra Uno es llevar hacia más lugares y personas el
placer de leer y compartir un libro. Por eso nace Aleegre, el espacio que agrupa las iniciativas de
extensión social de nuestra labor promotora de lectura.
Esta vez queremos llegar a un público especial: los niños de la Casa Hogar Doce Piedritas, a quienes
visitamos por primera vez en el mes de diciembre. Desde noviembre, un gran equipo ha estado
trabajando en el diseño de un programa que nos permita visitarlos tres veces por mes, pasar tiempo
con ellos para jugar, conocerlos, acompañarlos y desde luego despertar la curiosidad por los libros y
la lectura.
Junto a ellos Letra Uno quiere expresar en un proyecto concreto su servicio a sectores de la sociedad
con pocas oportunidades de acercamiento afectivo a la lectura. Además, con esta iniciativa,
buscamos que el equipo Letra Uno estreche sus lazos como comunidad de servicio a los demás y
enriquezca su experiencia de impulso a la lectura.
Propósitos
-
A corto plazo: Nuestro propósito es el impulso de la experiencia lectora entre los chicos de
la casa Doce Piedritas, desde la afectividad; de tal manera que la imagen que tienen
sobre la lectura y la palabra se vaya transformando de lejana a cercana, de difícil a fácil,
de fría a cálida.
- A largo plazo: También nuestro propósito es proporcionar herramientas estratégicas para que posteriormente ellos mismos se acerquen a la lectura de manera independiente, para lo que facilitaremos la creación de una sala de lectura en casa.
Destinatarios
-
Directos: niños y adolescentes que viven en la Casa Hogar Doce Piedritas.
- Indirectos: encargados de la Casa Hogar Doce Piedritas, equipo Letra Uno.
Participantes
-
Diseño de la propuesta: equipo de 15 participantes de Letra Uno.
-
Coordinadoras: Ana Bertha Meza y Mónica Márquez
-
Equipo base: 3 equipos de 4 a 6 integrantes cada uno, con una coordinadora al frente.
- Equipo de respaldo: En vinculación con los diferentes Círculos de Lectura que conforman su directorio, Letra Uno ha abierto la participación a los integrantes que quieran participar como acompañantes, apoyando al equipo base.
Bases metodológicas
La narrativa infantil es una maravillosa llave para acercarnos a chicos que han sufrido situaciones
difíciles. Nuestra propuesta de apoyo a la casa hogar es no académica sino lúdica y afectiva.
Creemos que la literatura “es una herramienta eficaz para entrar en el mundo interior de los niños,
pues les permite vivir situaciones compartidas desde una distancia seguridad. Además, leer historias atractivas facilita la integración de los menores en la intervención y les brinda una oportunidad de
construir y reelaborar su propia narrativa vital con la suficiente distancia emocional. Del mismo modo,
la lectura facilita el aprendizaje de nuevas formas de afrontamiento de situaciones conflictivas
presentadas de diferentes maneras, algunas de ellas similares a las que se hayan podido vivir.”
(Yubero)
El punto nodal de nuestra intervención es la cercanía y la calidad de la relación afectiva con los
chicos. Por tanto, la clave de nuestro trabajo estará en lo actitudinal, más que en lo conceptual o lo
procedimental. Un mediador cálido, auténtico, disponible, respetuoso, paciente, abierto y alegre,
relacionándose con ellos desde la aceptación, colaboración y complicidad.
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